jueves, 9 de julio de 2009


Vida interior


Y no me refiero al tipo de vida que puede desprenderse del título, no, me refiero a esa clase de personas que miran siempre por el rabillo del ojo sin dar la cara, sin mirar de frente, escudriñando a hurtadillas.

No os ha pasado nunca, en el trabajo, que un compañero se acerca a vuestra mesa y mientras os habla desde lo alto en lugar de miraros a los ojos, a la cara o a la caspa, mira vuestra pantalla del ordenador intentando atisbar no sé que secretos??. Que no!! que eso no se hace!!.

O cuándo os encontráis con alguien en el super que, en lugar de miraros mientras os dice: "qué?, de compras??, no se acaba nunca, verdad??" mira el interior del carro intentando memorizar que cosas has metido dentro????. Cotilla!! que no! que eso no se hace!!.
Que manía tienen algunos con averiguar sandeces de la vida de los demás porque, digo yo, tendrá demasiada importancia enterarse si compro Activia por aquello del tránsito o una pizza 4 quesos?? caray.....y luego pretendemos que la ley de protección de datos funcione. Eso es un imposible, os lo digo yo.

Es como cuándo esperas en la consulta del médico y, a voz en grito, te llaman por el nombre y el apellido. Pues no hemos quedado que hay que aplicar la protección de datos???. Que le importará a los demás mi identidad??.

Me viene a la cabeza una imagen...... un pequeño pueblo, verano, las calles inundadas de sol, las persianas echadas y todo en silencio. Se podría uno imaginar que todos están en su hora de la siesta pero no.... hay vida interior. La cotilla de turno, la poseedora de los datos de todos, está observando en silencio a través de la persiana, desde su penumbra interior, todo lo que sucede o puede llegar a suceder.... que nunca se sabe....
Que no! que eso no se hace!!. Hay que dejar a la gente en paz. Hay que mirar a los ojos, de frente y dejar esa mísera vida interior.

Con dios, y a la fresquita :-)

3 comentarios:

Carlos Palacios dijo...

Cris, ¿tu compras activia o cuatro quesos?, jajajajaja

Bromas aparte, cuanta razón, y cuanto cotilla.

Besos.

Arturo dijo...

En mi trabajo tengo una lagarterana (mis respetos a las mujeres de ese bello pueblo)antes conocida por la sabandija, al que le estoy preparando una sorpresita, para la próxima vez que se asome a mi monitor. jajaja
La verdad es que hay auténticos escáners vivientes.

Un besóte.

Cristina Catarecha dijo...

Carlos, lo primero es para compensar lo segundo, que la carne es débil y la pizza muy buena :-).

jejejej, Arturo, sabía que me entenderías. Ya me contarás esa sorpresita de tu escáner lagarterano.

Besos y besos.