sábado, 4 de julio de 2009


El mundo a nuestros piés


Leyendo el post de un amigo mio (http://buscadordeluces.blogspot.com/2009/07/cogiendo-la-luna.html#comments) reflexiono sobre sus palabras y las de Punset que mantiene, muy acertadamente, que la felicidad no estriba en alcanzar los sueños sino que, simplemente, se encuentra en el camino que nos lleva a ellos.

Sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor, apreciar esos minúsculos detalles que otorgan a nuestra existencia una pátina de exclusividad. Sólo con el corazón puesto en lo que hacemos, observamos, escribimos, podemos convertir lo más pequeño en algo único.


Pd. La imagen, tomada desde lo alto del castillo de Foix, fué para mi toda una lección. Sólo hay que sentarse y observar lo mucho que nos ofrece la vida. Compartirlo con tu pareja, tus amigos, tu mascota y saborear un té mientras el espectáculo del paisaje también está servido.

3 comentarios:

Carlos Palacios dijo...

Querida Cris,

Me gusta este cruce de ideas. Puede ser un punto de partida para futuras entradas en mi blog. Además como ya te comenté, me parecen unas palabras muy acertadas las de la felicidad en el camino hacia un sueño más que en el propio sueño.

La foto como siempre excepcional y con el exquisito gusto que te caracteriza. El momento no se puede mejorar, hasta el perro otea el horizonte en ese bello mirador, que en cierto modo me recuerda a mi mirador del río.

Un beso muy fuerte,

Carlos

Arturo dijo...

"Sólo con el corazón puesto en lo que hacemos, observamos, escribimos, podemos convertir lo más pequeño en algo único." Cristina dixit.
Sólo tú lo consigues con esa insultante frecuencia.

Cristina Catarecha dijo...

Gracias, Carlos pero sí se puede mejorar; todo, siempre.
Un beso.

Arturo, no te pases, las cosas salen como salen, tú lo sabes bien. Eres un sol.
Un abrazo.