viernes, 10 de julio de 2009


El hombre del traje gris


Hay escalones que son recordados de por vida: los 135 escalones de la cantera de Mauthausen, los 39 escalones de la película de de Hitchcock y ahora, los 2 escalonets de Camps.

Yo no digo ni que sí ni que no, ya lo dirán los jueces si se atreven, que de todo vemos, pero ir con esas sandeces como si fuéramos tontos es un claro ejemplo más de que les va muy bien tal y como actúan.

Doña Rita, patrona de los imposibles y alcaldesa, ha comparado los trajes de Camps con las anchoas que viajan a la Moncloa desde Santander. Y a mi que no se me había ocurrido!! eso si que es abolengo político y no empezar a justificar el cohecho.
Como diría Elisa, compañera de paseos matinales, eso es barra libre y lo demás tonterías.

Para la próxima temporada, amigos, hay que ampliar ese fondo de armario con unas buenas anchoas, de Santander o de La Escala.

Y no será que esos "dos escalonets" son los que le faltan para salir del armario??.

Que tal le quedaría al hombre del traje gris el pijama de rayas??


A cuidarse, que cada vez son más :-).

8 comentarios:

Rafael del Barco Carreras dijo...

DE GARZÓN...

Rafael del Barco Carreras

Otra astracanada, o enchufando su particular ventilador... un insulto a los que hemos sufrido la corrupción de DERECHA E IZQUIERDA... ¿cuantos le pagaron a él en Nueva York?.
En este momento en que alegremente los de LA CAIXA anuncian querellas para septiembre con BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS perdidos por acreedores y ahorradores, INMOBILIARIA COLONIAL SA... que también se anuncia por fin el juicio por la corrupción de LA DELEGACIÓN DE HACIENDA DE BARCELONA con delitos de HACE VEINTE AÑOS... y corrupción... tras corrupción... con el SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL...podrido... y la JUSTICIA otro tanto...y jugando a los trajecitos...
Ver www.lagrancorrupcion.com y www.lagrancorrupcion.blogspot.com

Cristina Catarecha dijo...

La calaña de unos no tapa la de otros. Nos dan por todos lados, lo sé bien.
Veré esos enlaces pero no me extraña nada que paguen justos por pecadores. La historia no solo se repite sino que empeora.
Saludos.

Arturo dijo...

Hay que reconocer, que es hábil la artimaña de parvulario, de justificar mi pedrada con el arañazo anterior.
Está tan usado ya que cansa, pero en este caso, el intento de igualar, un absurdo cohecho perpetrado por una empresa corrupta que busca y obtiene el propio beneficio, con un regalo de un presidente a otro, realizado con luz y taquígrafos, es cómo poco pueril y torticero.

Doy fe que las anchoas de la Escala, son deliciosas.

AqUIEstOYyo dijo...

Cristina, debo confesar que siento envidia de Elisa. Salir a dar un paseo contigo, Pipo y tu cámara, escuchando tu agudo análisis de las noticias, debe ser un placer a la altura del café de la mañana.

(Estoy a punto de volver a leer el periódico. Uff, menos mal que me voy y se me olvidarán las ganas).

AqUIEstOYyo dijo...

¡Ay cómo me gusta esta escalera!

Cristina Catarecha dijo...

Emi, los que pertenecemos al mundo animal :-) (me refiero exactamente a los que tenemos perro) hacemos unos horarios un tanto extraños. Me levanto a las 6 y a las 7, con puntualidad inglesa, me encuentro con Elisa y su perro. Viven a pocos metros de mi casa. A ambas nos encanta madrugar y disfrutamos de 45 minutos de paseo sin agobios, con poco calor y unos perros que se toleran sin estridencias.
No te quepa duda de que soy yo quien disfruta mucho más (estoy segura) de las ocurrencias de Elisa que ella de las mias. Repasamos nuestro día, la política, el barrio y algún que otro anhelo.
Es un buen comienzo del día que, sin Pertur, es una auténtica maravilla.
Besos.

Pd. no llevo mi cámara cuándo voy con ella. El fotografiar es algo demasiado personal y para alguien que no comparte esta afición no es fácil de entender; mi atención iría por otros derroteros y el momento matutino es perfecto tal y cómo está :-).

AqUIEstOYyo dijo...

Lo comprendo, Cristina. Me sigue dando envidia, aún con el madrugón y si la cámara. Ideal sin la Pertur, claro.

Cristina Catarecha dijo...

Jaajajajj, gracias Emi. Un beso.