domingo, 12 de septiembre de 2010


El final


Este sí es el punto final a los posts anteriores de este fin de semana. 
Me resulta imposible creer en religiones; me cuesta cuándo no veo estas cosas pero cuándo las veo la sensación es terrible. Da lo mismo el islam que el catolicismo: todos, tarde o temprano, beben del poder, del dinero, de la soberbia y la dominación.
Creo en el respeto, en la comprensión y en la tolerancia de todos, de los que estamos y de los que vienen. No creo en aquellos que se abren camino a codazos y que intentan arrinconar a otros con patrañas extrañas.
No me gusta lo políticamente correcto sino la coherencia personal; no se pueden abrir aquellas puertas que luego no seamos capaces de cerrar y, menos aún, dejar hacer mirando hacia otro lado.

Pero sobre todo, por sobre todo, creo en los atardeceres hermosos que nos recuerdan que "eso" sí es felicidad, eso es mi auténtica religión.

He disfrutado haciendo ese reportaje, le tenía muchas ganas.

Hasta la próxima.

10 comentarios:

Arturo dijo...

Suscribo letra a letra esta entrada. Y levanto una copa(de momento imaginaria) por la coherencia personal y el respeto a los demás, sin fanatismos bobalicones.
Un abrazo, Maestra

Blanca G-Campomanes dijo...

Querida, como siempre da gusto leerte y yo como Arturo comparto y lo sabes, tu punto de vista.

Magnífico reportaje bicho, te lo has pasado genial! Te imagino...
Un abrazo

Jorreto dijo...

Comparto contigo esas afirmaciones, que al final son una forma de pasar por la vida.
Disfrutar mas de las pequeñas cosas que de todas esas otras que nos atan...
Bonita imagen.
Un abrazo Cris,

Pepe Ventureira dijo...

Hola Cristina, la foto es un homenaje a la sencillez del origen antes de la manzana.

Un beso

Cristina Catarecha dijo...

Arturo, muchas gracias pero no te pases con lo de maestra que me da grima.
Te agradezco el brindis virtual pero habrá que poner en marcha el otro contador.
Un abrazo!

Cristina Catarecha dijo...

Blanca, cielo, sé que me imaginas porque me conoces como si me hubieras parido (podrías haberlo hecho jajajaj).
Gracias por seguirme de cerquita.
Un beso gordo.

Cristina Catarecha dijo...

Antonio, me alegra verte por aquí.
Realmente la vida es eso: una serie de bellas cuentas ensartadas en nuestra alma.
Un abrazo.

Cristina Catarecha dijo...

Jajajaj, Pepe, sí, es cierto que algo recuerda a "la manzana".
Un abrazo, amigo.

ANZAGA dijo...

Pues te ha quedado muy bonito Cristina.

Me quedo con que lo que verdaderamente importa es "la coherencia"... Cuánto nos es necesaria.

Saludos.

Anónimo dijo...

Te felicito por tu trabajo y valentía sobre este tema, totalmente de acuerdo. J.C.Ortega