
Es curioso ver cuántas cosas se pueden llegar a hacer y justificar en nombre de la iglesia o de un dios sin que a muchos se les mueva ni un pelo.
Desde nuestra "sensata y asentada" cultura cristiana vemos con horror cómo en otras religiones se mata por defender una religión que, será o se interpretará, de forma bárbara mientras que aquí no movemos un dedo si la feria nos es propicia.
No, aquí somos muy diferentes. Guardamos las formas (sonrío, me encanta la frasecita) y nos las comemos. Se nos exigen comportamientos ejemplares mientras que los que figuran como ejemplo viven como dioses sin sotana metiendo mano en caja ajena y en otras cosas inconfesables.
Pero no se les mueve ni un pelo, no. Callan y siguen con lo suyo.
Si las iglesias hablaran......
Hace unos meses estuve en el sur de Francia. De Rennes-le-Château, de la iglesia de Sainte Madeleine, me traje esta imagen: un diablo que sostiene la pila de agua bendita y mi imaginación voló imaginando historias.
Pd. Arturo, ya empiezo a desempolvar la zona cátara :-). Va por ti.

