sábado, 21 de junio de 2008


Tarde de verano


Empieza el verano y con él llegan esas tardes calurosas que invitan a no moverse a resguardarse del manto solar tras cortinas de algodón, estancias en penumbra, sonidos lejanos, adormecidos por la temprana hora de la tarde.

La televisión parece que pierde su volumen a medida que nosotros nos alejamos en pro de esa modorra irresistible de la sobremesa del verano. Es la hora de la siesta.

Llega el verano y con él las tertulias al atardecer, las noches con las ventanas abiertas, las verbenas, los planes de viaje.

Con mis mejores deseos, feliz verano.