domingo, 10 de junio de 2012


Memorias




Un local agradable, una buena cena con un mejor vino y un par de gin tonics fueron la excusa perfecta para reunirnos de nuevo aunque para ver a los buenos amigos no se necesita excusa alguna.
Años atrás fueron muchas las reuniones gloriosas que compartimos, alguna celebración felliniana que no olvidaremos jamás y momentos únicos que forman para siempre parte de nuestras vidas.
Ahora, de vez en cuándo, nos vemos para ponernos al día, recordar entre risas tiempos pasados y planear escapadas que casi nunca realizamos pero lo que importa son las personas (las que fuimos y las que somos) y la voluntad de seguir ahí, haciéndonos saber que estamos y que podemos contar los unos con los otros.

Siempre son cortos estos encuentros pero valen la pena. Fué un placer.

Feliz semana.