lunes, 25 de abril de 2011


No hay nadie


El día amenazaba lluvia y no quiso alejarse demasiado de casa pues no le gustaba el agua. Salió como cada mañana pero, en esta ocasión, la puerta no quedó entreabierta. Hummmm, pensó, lluvia y la puerta cerrada, mal presagio.
Tras haber retozado perezosamente sobre los viejos adoquines y viendo que los nubarrones pasaban de largo llegó a la conclusión de siempre. Era cuestión de esperar tranquilamente, alguien vendría y el sol volvería a asomar por entre las nubes.
Para que preocuparse, quedaba por delante una placentera mañana que no iba a desperdiciar.

Feliz lunes.











6 comentarios:

Jose Ramon Guinea URIARTE dijo...

Hola, Cristina.

Me gusta mucho la foto.

Un saludo,

José Ramón

Unknown dijo...

Exacto, Cristina, no estamos para desperdiciar esa clase de mañanas. Lo saben hasta los gatos.

Cristina Catarecha dijo...

Hola José Ramón, mucho tiempo sin verte por aquí. Me gusta saber de tí.
Un abrazo.

Cristina Catarecha dijo...

Emi, no se puede perder el tiempo en pensamientos estériles, o se actúa en consecuencia o se relaja uno hasta que pase la tormenta.
Gracias por la visita.
Un beso!

luis dijo...

Él permanece a la espera seguro de la vuelta, del regreso de quien habita ese lugar en rojo avaricioso.
Saludos

Book dijo...

I am constantly amazed at how beautiful the world is through your pictures!!