
En los últimos mundiales de atletismo la atleta sudafricana Semenya fué pasto de las llamas al ponérsela en el punto de mira de los que no saben perder. Se le permite participar en todas las pruebas preliminares a los mundiales y, cuándo gana, se comienza a montar la pira para quemar a la atleta. Que si es hombruna, que si es fea, que si es un hombre, que si yo ya lo decía, que si esas marcas...... Sólo les faltó añadir que con ese apellido, la historia estaba clara.
Pero que pandilla de inútiles!!.
Parece que eso surgió de repente, cual urticaria. Hasta entonces nadie tiró de los hilos pero ahora, ya ganadora de un título mundial, la cosa apremia.
Se le realiza la llamada "prueba de género", bonito nombre dónde los haya por cierto y, semanas después, surge el resultado: "es hermafrodita".
Vale, y??. A quien le importa eso? o mejor dicho, a quien tiene que importarle?.
Yo, de todas todas, he descubierto a raiz de ésto un nuevo género: el género idiota, al que, espero, no se le permita de ahora en adelante, participar en ninguna prueba, de ningún tipo, que tenga algún interés.
Semenya, hija, sigue con lo tuyo que tú vales mucho.
A cuidarse.

